Yo soy Jane Doe. Porque yo también sé lo que significa sentirse vulnerable frente a conocidos y desconocidos. Y por eso este texto no pretende defender solamente a la Jane Doe de Cornell: pretende hablar de todas las mujeres que alguna vez hemos tenido que preguntarnos si estábamos seguras, si habíamos confiado demasiado, si habíamos bebido demasiado o si simplemente estábamos en el lugar equivocado.
