La reciente cachetada que Brigitte Macron le dio al presidente francés reabre una conversación incómoda pero urgente: ¿por qué seguimos justificando la violencia cuando la víctima es un hombre? En este artículo abordo, desde mi perspectiva, cómo el patriarcado oprime a todos los géneros, qué es el grooming y por qué el respeto no debería tener excepciones. Porque el feminismo no se trata de revancha. Se trata de justicia, equidad y de dejar de normalizar lo que nunca debió ser normal.
