“Hipotético significa algo que no es necesariamente cierto,
pero que se utiliza para explicar o comprender algo más profundo.
Se trata de una situación imaginaria que utilizamos
para aprender o pensar sobre un tema concreto”.
Hace relativamente poco se mostró en TikTok a un entrevistador que en la calle se acercó a 8 mujeres para hacerles esta pregunta: ¿preferirías estar sola en el bosque con un hombre desconocido o con un oso? Siete de las ocho respondieron que sin dudarlo, preferirían al oso.
Luego, esto se extendió a otras RRSS como Instagram y X en donde una gran cantidad de mujeres dejaron claro (nuevamente) que preferirían al oso. Aquí es donde comenzó a pasar algo interesante pues la respuesta por parte de los hombres fue entre ofendidos y enfurecidos tal como muestra la respuesta publicada en X donde un usuario publica una caricatura de una mujer que le dice a un oso que está contenta de quedarse con él «en lugar de un hombre» y en la segunda parte de la caricatura se observa al oso atacando violentamente a la mujer. Una de las principales respuestas le dice: «Ayúdame a entender. Las mujeres dijeron que se sienten más seguras con un oso que con un hombre. Entonces, en respuesta, tú, como hombre, decides crear imágenes de ellas siendo atacadas violentamente para demostrar que no eres violento y que es seguro estar cerca».
Esto lo que logra es dejar en claro que en realidad el peligro no siempre tiene la forma de un animal salvaje al acecho.
Es importante decir que el plantear esta situación hipotética llevó a los hombres a pensar que las mujeres nos sentimos físicamente mucho mas capacitadas para pelear en contra de un oso que en contra de un hombre. Y ahí está el punto a reflexionar. Las mujeres NO deberíamos pensar que debemos luchar contra un hombre, sin embargo lo pensamos. Y es que aunque «no son todos» si son una mayoría y nunca podemos saber cuál de ellos es, por muy buena gente que pueda parecer.
Hubo quienes hablaron de porcentajes bajos de hombres que hacen daño a una mujer. Sin embargo los datos de la Organización de las Naciones Unidas nos muestran que casi 89,000 mujeres y niñas fueron asesinadas INTENCIONALMENTE en todo el mundo, solamente en 2022. Y una de cada tres mujeres en todo el mundo han (hemos) sufrido violencia de pareja o violencia sexual, incluyendo violencia doméstica y violación.
Y eso que no se incluye el acoso sexual u otras situaciones que puedan hacer que una mujer tema por su vida. Hay razones de sobra para que las mujeres sintamos que la amenaza de violencia/peligro es latente.
Pero veamos. Es que en realidad no se trata del oso
Hubo gente que, molesta porque las mujeres eligieron al oso, calificaron la pregunta de misándrica y otra gente, como mencioné antes, aprovechó para burlarse y menospreciar a las mujeres deseando que el oso les diera muerte de una forma violenta y terrible «para que aprendan».
Y aún así, no entienden por qué elegimos al oso.
Y si tu eres de los que tampoco entienden el fondo de la pregunta, o mas aún, el por qué de las respuestas, te dejo algunas de las que dieron las mujeres sobre el por qué de su elección:
– “Elegiría al oso porque no cuestionarían sobre que traía puesto si me mata”
– “Si digo que el oso me atacó me van a creer y si me mata es más probable que si busquen y encuentren mi cuerpo”
– “Con los dos hay chance de que te pase algo malo y hay chance de que no te hagan nada. Solo que el oso te mata sin mas, y un hombre no se queda solo con eso”
– “Conozco las intenciones de un oso, no conozco las intenciones de un hombre, por muy amable que sea”
– «Sabes qué esperar de un oso».
Luego venían otros hombres con respuestas ¿sarcásticas? como esta: «Una mujer definitivamente debería elegir al oso», dice la publicación. “El oso podría comérsela. No la ayudará en lo más mínimo. Con un hombre puede vincularse hasta el punto en que pueden trabajar en conjunto para sobrevivir en el bosque. Si ella usara sus rasgos femeninos, él cazaría, construiría y protegería”.
Esa línea es el problema, «si ella usara sus rasgos femeninos». Porque para empezar volvemos al conocido si ella fuera… usara… hiciera… no hiciera…. etc.
Pero lo único que se desea es que entre toda la raza humana haya respeto por el solo hecho de existir, ya no por ser de determinado género o por tener ciertos rasgos o comportarse de cierta forma.
Si es que pareciera ser que algunas personas sólo ven las relaciones de manera transaccional y a través de la dinámica de poder. No quiero imaginar lo que esperan dentro de una relación de pareja.
Estas respuestas a una pregunta, reitero, hipotética, son las que aumentan la frustración de una gran parte de la población femenina porque muestran lo que pareciera ser un montón de hombres que no entienden (o no quieren entender) lo que es nunca sentirse segura del todo cuando nos encontramos con alguien, en este caso, desconocido.
Los hombres suman su voz al debate
Luchar contra el patriarcado no es luchar contra los hombres así que por mucho que la gente intente hacer que esto parezca una lucha entre géneros, la cuestión del “hombre contra el oso” está lejos de ser ejemplo a utilizar. Es así que también tenemos a varios hombres que con sus respuestas mostraron que también se pusieron del lado del oso.
Una joven TikToker le preguntó a su padre, un cazador de osos, qué preferiría para ella y esta fue su respuesta: «Tendrías más posibilidades con el oso» y luego añadió, sin una pizca de ironía o dramatismo: “porque los hombres son malos”.
Otro usuario comentó: «El oso no se disculparía después, ni prometería no volver a hacerlo».
Hay muchos otros hombres que al entender el punto de la pregunta, dejaron de lado el sentimiento de comparación y entendieron hacia dónde iba la pregunta pues en realidad con esto no se pretende criticar a los hombres ni señalar el peligro potencial de un encuentro con un oso. Es, como lo son las preguntas hipotéticas, una puerta a algo más grande.
Y esa puerta mostró una realidad que no muchos hombres aceptan y que es en la que muchas mujeres vivimos.
Lo que podemos hacer ahora, es seguir hablando de esto: de lo grave que es el hecho de que una mujer vea como su mayor predador, al hombre.




